Todo lo contrario que ELEC, quien veía cómo en el último momento se quedaba sin su reinado.
Tanto esfuerzo, tanto trabajo y tanto sacrificio para que en el momento más inoportuno pulses el botón equivocado. Tal fue la desolación de ELEC que no se quitó el casco hasta haber entrado en el motorhome de TEK ROSQUI POINT, pero podemos imaginar la cara que escondía esa visera plateada.
TATANKA fue el otro gran decepcionado del día.
Casi todo el año líder, una regularidad tremenda, y en último momento vio como un avión aterrizaba sobre la pista brasileña y era imposible de alcanzar. La resignación ante tal demostración de poder era la única opción que tenía el "bi-sub-campeón" del mundo. |