15 marzo, 2009

La esperanza de Mozambique

Hoy voy a contar lo que creo que es la esperanza de Mozambique.

La esperanza de este país, la gran esperanza es su pueblo. Las gentes de este país conseguirán levantarlo y hacerlo funcionar.

Tengo ahora mucha relación con los técnicos de laboratorio del hospital. Todos son chicos jóvenes que han venido de otras partes de Mozambique por dos motivos, uno por el trabajo en el hospital, y el segundo y más importante para ellos, la formación.

Aquí en Morrumbala hay escuelas de formación preuniversitaria. Se abrieron hace poco y están a reventar. La gente joven tiene un interés bárbaro por aprender, no os lo podéis imaginar.

Por un lado les gusta su trabajo y además lo hacen bien, son gente muy competente. Pero por otro lado, son personas con unas ganas de aprender inmensas.

Ahora que estamos con el proceso diagnóstico del linfoma, estamos aprendiendo nuevas técnicas, todos, ellos y yo, de tinción y después visualizamos las preparaciones para ir aprendiendo. Y están ansiosos por aprender más técnicas.

Por otro lado, en la escuela pre-universitaria, tienen clases de todos los tipos, y entre ellas filosofía, y les encanta hablar de filosofía. Pero lo que más hablan conmigo es de política, de desarrollo, de lo que yo pienso. Ellos me ven como una persona que viene de un país desarrollado y les interesa mucho conocer mi opinión sobre qué creo que tendría que hacer Mozambique, qué diferencias veo, qué cosas incorrectas pienso que hay en Mozambique, qué problemas tienen... En esas conversaciones yo les doy mi opinión, les cuento la historia de España, les cuento historias de otros países como Cuba, ... les interesa confrontar modelos políticos, porque quieren que su país funcione, y buscan soluciones, buscan maneras de conseguir el desarrollo de Mozambique.

Aquí no tienen mucho acceso a la información, no tienen internet como yo. En esta ciudad, sólo mi ONG y una empresa tienen internet. Están ansiosos todos por conocer eso de internet. Han oído hablar y aún no han entrado ni una vez a la gran red.

Esa es la gran esperanza de Mozambique, su población. Quieren progresar, quieren aprender, quieren ayudar a sus hermanos. Esta es la gran esperanza.

No me chilléis todos, sí, les voy a enseñar como funciona esto de la World Wide Web, claro que lo voy a hacer. El otro día ya le enseñé a uno de ellos como es este rollo. Ahora les voy a montar un cursito a unos cuantos y después ya veremos.

Otro ejemplo de la esperanza de Mozambique. El otro día os conté que en África también se cuecen habas en cuanto a las corruptelas en una asociación. Hoy os voy a contar respecto de la misma asociación las cosas que me hacen pensar que hay esperanza para los países africanos.

Como os conté la zona de Pinda es grandísima, tiene muchas poblaciones dispersas, cada persona tiene un pequeño campo de maíz y esas cosas.

Bueno, la asociación Provida reúne a gente de toda la zona. Ese domingo, el día de mi cumpleaños, se reunieron en la aldea de Emponha. Hasta allí viajaron unas 50 ó 60 personas de todos lados. Caminaron muchos kilómetros, muchos, bueno, muchas con los hijos a cuestas, para reunirse. El objeto de la asociación es muy sencillo, mejorar las condiciones higiénicas y sanitarias de la población y ayudarse entre ellos para mejorar el desarrollo de la zona.

Puro altruismo. Asociacionismo activo. La gente dejó de cultivar el campo, de recoger el maíz, y acudieron para ayudarse los unos a los otros. Como ellos decían, el problema de un miembro de la asociación es el problema de toda la asociación. Esa es la gran esperanza de Mozambique.

Debo estar agradecido por conocer a esta gente, da fuerzas para trabajar. Debo estarles agradecido por acogerme en su comida y darme de comer primero antes que a ellos, da humildad para vivir.

Un beso.