LOS CINCO MONUMENTOS

del calendario ciclista

 

El Poggio, el bosque de Arenberg, el Kapelmuur, la Redoute, la Madonna del Ghisallo... estos lugares pueden sonar a chino a cualquier aficionado al deporte, incluso a aquellos aficionados al ciclismo que únicamente siguen el Tour y la Vuelta a España. Pero para la mayoría de ciclistas esos nombres son los templos de la historia de su deporte, los pilares míticos sobre los que se crearon las grandes leyendas de las dos ruedas. Esos cinco lugares son los puntos clave de las cinco carreras más épicas del calendario ciclista internacional, las clásicas, los Monumentos: Milan-San Remo, Tour de Flandes, París-Roubaix, Lieja-Bastoña-Lieja y el Giro de Lombardía.

Cinco carreras de un día con kilometrajes muy superiores a los 200km, con frío, barro, adoquinado, repechos durísimos y pueblecitos míticos. Pruebas cuya victoria justifica toda una carrera profesional, con recorridos que apenas varían con los años, fecha fija en el calendario y en las que nunca gana un don nadie. En las zonas con auténtica devoción por el ciclismo, como Bélgica, Holanda, la Bretaña francesa o Lombardía (Italia), son carreras veneradas con seguimiento masivo, superior al de las grandes vueltas (Tour, Giro, Vuelta). Aquí están: 

 

  Milan – San Remo          Tour de Flandes             Paris – Roubaix       Lieja–Bastoña–Lieja       Giro de Lombardia