LA HIPÓTESIS EN ESTUDIOS CUALITATIVOS.

EL CASO DE LA INDUCCIÓN ANALÍTICA EN UNA INVESTIGACIÓN SOBRE ADOLESCENCIA

Por Raquel Borobia

CURZA - Universidad Nacional del Comahue

 

RESUMEN

El artículo presenta una estrategia de tratamiento de los datos en investigación, la Inducción

Analítica, como una posibilidad de análisis riguroso que puede otorgar legitimidad a lecturas

científicas de la realidad. Comienza por exponer cuestiones relativas a la Inducción Analítica en

general y enuncia los pasos del método. Luego presenta un ejemplo parcial sobre la aplicación de

esta estrategia en la Tesis de la autora, Adolescencia y utopía en los noventa. Explica cómo se

efectuó el estudio, cuáles fueron sus categorías de análisis, cómo se constituyó la muestra y cómo

se fue realizando el análisis de los datos tal como lo prescribe esta estrategia metodológica. Para

ello, parte de las primeras hipótesis y muestra cómo estas fueron siendo modificadas hasta llegar a

la hipótesis final que permitió la construcción de una tipología. Incluye un cuadro que muestra el

desarrollo del proceso y otro que despliega la tipología a partir del modelo del cuadrado semiótico

de Greimas.

 

Palabras clave: metodología de la investigación – estudios cualitativos - inducción analítica –

hipótesis científicas - adolescencia.

 

THE HIPOTHESIS IN QUALITATIVE STUDIES.

THE ANALYTIC INDUCTION IN AN INVESTIGATION ABOUT ADOLESCENCE

 

ABSTRACT

This article presents a strategy of treatment of the facts under study, the Analytic Induction, as a

possible rigorous analysis which can grant legitimacy to scientific readings of reality. At first, it

shows some issues relative to Analytic Induction in general and enunciates the steps of the method.

After that, it presents a partial example of the application of this strategy in the author’s thesis

Adolescence and utopia in the nineties. It explains how the study was carried out, which its

categories of analysis were, how the sample was established and the analysis of data performed, as prescribed by this methodologic strategy. In order to do this, it starts from the first hypotheses and shows how they were modified until the accomplishment of the final hypothesis, which gave rise to the creation of a typology. There is a chart that shows the development of the process and another one with the typology based on the semiotic square of Greimas.

 

Key words: methodology of the investigation - qualitative studies - analytic induction - scientific

hypotheses - adolescence.

 

• Raquel Borobia •

 

1. INTRODUCCIÓN

Howard Becker (1971) comienza su estudio Los extraños. Sociología de la desviación, con un

epígrafe de la obra Mientras agonizo de William Faulkner que dice:

 

A veces no estoy tan seguro de quién tiene el derecho de decir cuándo un hombre está loco y

cuándo no lo está. A veces pienso que ninguno de nosotros está del todo loco o del todo

cuerdo hasta que la mayoría de nosotros dice que es así. Es como si no importara tanto lo que

un tipo dice, sino la forma en que la mayoría de los demás lo mira cuando lo hace.

De este texto podemos hacer diferentes lecturas; entre ellas una funcional al estudio de

aquellos miembros de la sociedad que reciben el mote de extraños, desviados, marginales, y otra

referida a las características de la investigación en ciencias sociales.

Ambas lecturas tienen que ver con cuál es la índole de los fundamentos de nuestras

enunciaciones. En el primer caso, de nuestros juicios de valor, en el segundo, de nuestras hipótesis y conclusiones.

La inducción analítica, como estrategia de tratamiento de los datos en investigación,

constituye una posibilidad de análisis riguroso, condición necesaria para otorgar legitimidad a una

lectura de la realidad que pretenda ser científica.

En este artículo desarrollaremos primero cuestiones relativas a la inducción analítica en

general y luego un ejemplo parcial sobre la aplicación de esta estrategia en la Tesis Adolescencia y

utopía, que dirigiera el Doctor Floreal Forni (Borobia: 2002)

 

2. EL MÉTODO

Además de textos tradicionales de Metodología de la Investigación como lo son los de Forni

(1992), Glaser y Strauss (1967), Goetz y Le Compte (1988) y Taylor y Bogdan (1990), ha sido de

mucha utilidad para nuestra comprensión del método, la obra de Howard Becker (1971) que

citáramos al comienzo y que es un clásico para el estudio de la aplicación de esta estrategia, y un

capítulo de la obra de Denzin (1978) Solución al problema de la inferencia causal: inducción

analítica, en traducción de Floreal Forni. Este texto nos acercó otro ejemplo de utilización de la

inducción analítica como lo es el de Lindesmith, en su estudio sobre la adicción al opio.

La inducción analítica es un procedimiento de tratamiento de los datos acerca del cual las

primeras referencias que encontramos se remontan a Znaniecki en 1934. Más adelante ha sido

utilizada por Lindesmith (1947) y Cressey (1950 y 1953) en las investigaciones que realizaron,

respectivamente, sobre la adicción al opio y los abusadores de confianza o desfalcadores y Becker

(1971) quien la desarrolló en su estudio sobre los consumidores de marihuana, editado por primera

vez en 1963.

En el centro de la discusión acerca de si los estudios sobre la realidad social deben

desarrollar teoría, verificarla, o bien ambas cosas, J.Katz, en A theory of qualitative methodology

publicada en 1983, caracteriza la inducción analítica, a la que llama investigación analítica, como

"un método cualitativo riguroso para arribar a un ajuste perfecto entre los datos y las explicaciones

de los fenómenos sociales". Znaniecki la opone a la que llama inducción enumerativa ya que esta

solamente proveería correlaciones mientras que la inducción analítica incorpora las excepciones o

anomalías a la generalización (Taylor y Bogdan 1990:187; 156)

Tanto en Goetz y Le Compte (1988:185) como en Glasser y Strauss (1967:s.p.), se la

identifica como técnica inductiva para generar teoría, con "la particularidad reseñable de que no

exige un tipo concreto de unidad de análisis, sino que es adaptable a varios" (Goetz y Le Compte

1988: 186-187)

 

Revista Pi lquen • Sección Ciencias Sociales • Año VI • Nº 6, 2004

 

Por medio de la inducción analítica, se examinan los datos en busca de categorías de

fenómenos y de relaciones entre ellas. A tal fin, se desarrollan hipótesis de trabajo a partir de los

casos iniciales, que posteriormente van siendo modificadas con la aparición de casos nuevos. Denzin

señala que la importancia que el método da a los casos negativos determina la articulación entre

"hechos, observaciones, conceptos, proposiciones y teoría" y además hace posible examinar viejas

teorías a la luz de nuevas anomalías (1978: 191-196)

La inducción analítica combina aspectos de otras dos estrategias: a) la estrategia que

codifica los datos y luego los analiza para testear provisionalmente una hipótesis, y b) la estrategia

que redefine y reintegra nociones teóricas, a medida que inspecciona datos en busca de nuevas

propiedades de sus categorías, como lo hace el muestreo teórico.

En forma similar a la primera de las estrategias mencionadas, la inducción analítica "testea

un número limitado de hipótesis con todos los datos disponibles, consistentes en un número de casos del fenómeno claramente definidos y cuidadosamente seleccionados." Además, y coincidiendo con la segunda de las estrategias, en la inducción analítica "la teoría es generada por la reformulación de hipótesis y redefinición del fenómeno forzado por la constante confrontación de la teoría con casos negativos, casos que no confirman la presente formulación." (Glasser y Strauss 1967: s.p.)

En la inducción analítica los conceptos se utilizan como sensibilizadores. Este proceso

permite al investigador un ida y vuelta de la teoría a los datos y de estos nuevamente a la teoría,

modificando esta última toda vez que sea necesario a la luz de un nuevo dato.

Denzin (1978:191-196) relaciona la inducción analítica con el modelo experimental del tipo

antes y después. Los casos negativos, representarían los grupos no expuestos al test en esa clase de diseño, en tanto negarían la hipótesis causal.

Esta estrategia permite chequear las debilidades de la teoría, en tanto constantemente

pone a prueba sus áreas más críticas, buscando de manera explícita y concienzudamente las

anomalías, para poder generalizar las conclusiones sobre la base de la permanente adaptación,

restricción o ampliación del constructo.

En su estudio sobre sociología de la desviación, dice Howard Becker que trató "de llegar a un

enunciado general" y que para ello, el "método requiere que todos los casos recogidos en la

investigación confirmen la hipótesis. Si se encuentra un caso que no la confirma, el investigador

está obligado a modificar la hipótesis para que esta pueda ajustarse al caso que ha refutado la idea

inicial" (1971:51)

Becker efectuó sus primeras entrevistas a personas que ya conocía y que posteriormente lo

pusieron en contacto con los restantes casos. Realizó cincuenta entrevistas, lo que constituyó una

muestra no al azar ya que, según Becker, "nadie conoce la naturaleza del universo del cual la misma debiera extraerse" y cada caso agregaba información adicional (1971: 50-51)

En la inducción analítica, el análisis de datos empieza a medida que el dato está siendo

recogido; es tentativo y provisional a lo largo del estudio y solamente se transforma en

comprehensivo una vez que los datos se recolectan completamente. Inicialmente, el dato es usado

solamente para especular sobre posibilidades que podrán ser descartadas o modificadas antes de

que la investigación sea completada.

Este tipo de investigación permite que, a partir de los registros, una vez finalizada la tarea,

se puedan conocer todos los estados de desarrollo de la teoría partiendo desde el análisis del primer caso hasta las conclusiones finales, de tal forma que de la lectura del reporte se pueda juzgar la adecuación o suficiencia del procedimiento y el grado de evidencia para las conclusiones.

En la medida en que la selección secuencial de casos se define como "procedimiento abierto

con el que a medida que avanza la investigación se determinan nuevos conjuntos de fenómenos para su análisis" y "tiene como objetivo facilitar la emergencia de constructos y teorías, así como

eliminar constructos, teorías e hipótesis rivales" (Goetz y Le Compte 1988: 181-182) podemos decir que hay selección secuencial en la inducción analítica.

La selección secuencial propia de la inducción analítica es selección de casos negativos. Se

entiende por caso negativo de un concepto o un postulado, aquel que lo refuta. Es la excepción a

una regla emergente y opera como una hipótesis nula que permite limitar el constructo. La

selección de casos negativos es una manera de perfeccionar y delimitar la universalidad de los

enunciados emergentes a partir de la búsqueda ad hoc de casos que los nieguen. Es útil además para

 

• Raquel Borobia •

 

señalar su grado de aplicabilidad y condiciones de validez. El proceso de selección se detendrá

cuando ya no haya casos negativos que indiquen limitaciones (Goetz y Le Compte 1988:181-183)

Los pasos de la inducción analítica serán:

 

1. Desarrollar una definición tentativa del fenómeno que se pretende explicar.

2. Formular una hipótesis inicial que podrá basarse en los datos, en otra investigación o en

la comprensión del investigador.

3. Analizar un primer caso para ver si la hipótesis se ajusta, no siendo necesario que este

caso sea medio o representativo del fenómeno a estudiar

4. Si la hipótesis inicial no explica el caso, reformularla con una hipótesis de revisión para

incluir el caso examinado, o bien redefinir el fenómeno de tal manera que el caso sea excluido.

5. En sucesivos casos adicionales buscar activamente anomalías, que si aparecen

determinarán casos negativos y refutarán la nueva hipótesis. La naturaleza de estas anomalías

proporcionará la información acerca de cómo deberá revisarse la hipótesis.

6. Si resulta que en varias ocasiones la hipótesis es confirmada, se puede hablar de cierto

grado de certeza, aunque será preciso continuar y por cada caso negativo habrá que seguir

reformulando hipótesis o redefiniendo el fenómeno hasta que no aparezcan anomalías.

7. Continuar hasta que se haya puesto a prueba adecuadamente la hipótesis examinando

una amplia gama de casos, todos los cuales deben ser contemplados en una hipótesis última, que

tratará de representar lo más exactamente posible la realidad de la situación, haciendo más

comprensiva la explicación.

Según Katz "La prueba no consiste en examinar si se ha logrado un estado final de

explicación perfecta, sino en la distancia que se ha recorrido por sobre los casos negativos y a

través de los matices consecuentes, a partir de un estado inicial del conocimiento. La búsqueda por inducción analítica de una explicación perfecta, o de "universales", debe entenderse como una

estrategia de investigación antes que como una medida última del método" (Taylor y Bogdan

1990:157) (el subrayado es nuestro)

La defensa de la naturaleza del enunciado general al que se arribe, se fundamentará mejor

en tanto se pueda demostrar lo exhaustivo del estudio, es decir la amplitud de la gama de casos que se ha estudiado sobre el fenómeno, así como el tratamiento de casos negativos. La investigación que se desarrolla según esta estrategia, hace a las conclusiones más propensas a ser generalizadas ya que numerosos ejemplos han sido explicados a través de sucesivas versiones calificadas de la hipótesis.

 

3. LAS CATEGORÍAS DE ANÁLISIS

Adolescencia y utopía en los noventa (Borobia: 2002), investigación sobre la base de la cual

desarrollamos nuestro ejemplo de aplicación de la inducción analítica, parte del concepto de utopía

entendida en el sentido de la utopía clásica; acerca de ella, a los fines de la comprensión del

proceso que queremos mostrar, presentamos muy brevemente sus características principales1.

La idea de lo utópico, tiene su origen en la descripción que hace el viajero creado por

Tomás Moro (1945) en el 1500 acerca de la isla de Utopía, en la obra del mismo nombre. Más tarde este nombre se traduce como no hay tal lugar o el lugar que no hay. A partir de allí han sido

numerosas las ficciones de índole similar que fueron surgiendo, a tal punto que llegaron a constituir

un género propio.

Según los estudios de Moreau (1986) y Cerutti (1996), la Utopía tiene básicamente dos

partes: la primera es un diagnóstico que encierra un discurso crítico referido a la situación social

del momento y la segunda es una propuesta terapéutica, que describe el estado normal o sano de la

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1 Las notas características de la utopía han sido tomadas de nuestro artículo “Resignificación de la utopía”, publicado en el

Volumen 5 de esta Revista. (Borobia, 2003: 152-155)

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perfección deseable, y justifica los caminos que podrían conducir a ella y las condiciones en que esa nueva vida social será posible. La propuesta cobra sentido sobre la base del diagnóstico, por lo cual el sentido de lo utópico se encuentra en la articulación de estos momentos.

El discurso crítico del diagnóstico va estableciendo una cadena causal retroactiva cuya

síntesis, una causalidad de conjunto, explica los males de la sociedad de allá. El discurso descriptivo enuncia la propuesta, que construye sobre la nada, ya que el Estado anterior fue borrado en su conjunto, se vació, quizá por eso Utopía es el lugar que no hay y en esto se distingue de los discursos de reforma.

El utopista no es un crítico de los abusos como generalmente se piensa. Privilegia la

búsqueda y análisis de las causas, a la reparación de los efectos. La diferencia se inicia con la

ruptura del orden anterior a partir del reconocimiento de las causas de los males que lo perturban.

La sociedad aparece como un único individuo, un todo orgánico donde cada incidente local

depende del estado de todo el cuerpo. Esta es la razón por la cual cambiar la forma determinante

de la sociedad, permite imaginar otra sociedad y por eso la nueva será distinta en su esencia y no

en alguna característica particular.

La utopía se caracteriza además por el dispositivo igualitario que encuadra cada uno de sus

temas. Para otro tipo de relatos, en cambio, la desigualdad es incluso funcional a la política, porque

su marco es un dispositivo de tipo jerárquico. Los mismos temas adquieren distinta dimensión según cuál de éstos sea el enfoque. En Utopía se trata de que todos los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. No se admite más una jerarquía natural entre los hombres, por ejemplo cuando no se considera más la limosna como una de las funciones de la comunidad social y se valoriza el trabajo como medio de desarrollo del individuo.

Los utopistas creen que todo lo que sucede en la sociedad, es fruto de lo hecho por la

sociedad, por lo tanto la sociedad puede darse su propia forma, solo mediante la voluntad de

hacerlo. Esta idea de lo utópico está ligada indisolublemente a praxis y cambio. En la mentalidad

conservadora, por el contrario, un pensamiento está de tal manera ligado a una situación, que

asume una perspectiva desde la que oculta ciertos hechos para preservar la estabilidad de ese

estado de cosas. Es desde este marco que se nos presentó como problema determinar en el universo de valores de los adolescentes, la existencia o no de valores que se correspondan con la utopía, de ser así, si tienen incidencia en proyectos de transformación de la realidad.

Entender la utopía como el lugar ideal que no existe hoy, sino proyectándose, y por ello

entender como sus categorías fundantes cambio, ideal y tiempo futuro, nos planteó también un

interrogante sobre la posibilidad de que la percepción del tiempo subyacente condicionara el

imaginario de los jóvenes. Es por eso que en nuestro trabajo Adolescencia y utopía, el análisis se ha construido en función de tres grandes categorías: utopía, posibilidades del cambio y de agencia del sujeto y percepción del tiempo, y sus modalidades de presentación y relación en el discurso de los jóvenes.

El ejemplo que presentaremos en este artículo se ha desarrollado solamente a partir del

análisis que realizamos sobre uno de esos tres aspectos, el de las dimensiones básicas de lo utópico:

 

1. igualdad natural entre los hombres; 2. enfoque del discurso crítico de la sociedad actual por las

causas de los males que la afectan; 3. propuesta global para la constitución de una nueva sociedad.

 

4. EL ESTUDIO

Nuestro trabajo Adolescencia y utopía (2002) es una investigación de carácter exploratorio y

descriptivo que busca generar teoría a partir de los datos. El tratamiento de éstos, tanto en la

recolección como en la codificación, fue por inducción analítica. En ese estudio, el análisis se

realizó a partir de los conceptos que fueron apareciendo en las expresiones de los adolescentes,

incluidos un grupo de jóvenes estudiantes de un curso de quinto año del Centro de Enseñanza Media número 18 de Viedma, a quienes se aplicó una encuesta como primera aproximación al fenómeno.

Las unidades de análisis fueron los contenidos de cada una de las entrevistas aplicadas a los

adolescentes de la comarca Viedma - Carmen de Patagones, sobre una muestra constituida no al

 

• Raquel Borobia •

 

azar por procedimiento abierto según el cual a medida que avanzaba la investigación se agregaron

nuevos casos, cada uno de los cuales sumaba información adicional.

La muestra estuvo integrada por jóvenes varones y mujeres, de entre diecisiete y veinte

años de edad, estudiantes de nivel medio o superior de todo tipo de establecimiento educativo, en

las ciudades de Viedma, Río Negro y Carmen de Patagones, Provincia de Buenos Aires.

La decisión de recortar el objeto según la categoría estudiantes, fue de índole metodológica

ya que en el marco de esta investigación nos otorgaba mayores garantías respecto de la constitución de la muestra en términos de acceso y significatividad.

Siguiendo la estrategia del muestreo teórico se eligieron casos que pudieran compararse y

contrastarse minimizando y maximizando diferencias. Por selección secuencial además, se procedió a la selección de casos negativos, con el fin de que cada uno de ellos operara como excepción de la regla emergente e hipótesis nula tendiente a la refutación del constructo. De esta forma se buscaba delimitar el grado de aplicabilidad de los constructos emergentes y las condiciones o circunstancias

de su validez. El proceso de selección se detuvo tal cual la inducción analítica lo determina, cuando estimamos que no había ya casos negativos que indicaran limitaciones del constructo.

El orden o plan de análisis original se construyó partiendo del marco teórico y de las

primeras hipótesis de trabajo y el análisis de los datos se fue realizando caso por caso para de esta manera poder cumplir los pasos que determina la estrategia metodológica que nos habíamos

propuesto.

Simultáneamente, las respuestas de los jóvenes en las entrevistas se fueron desglosando en

las tres categorías núcleos del análisis. Inmediatamente comenzamos la codificación de los

conceptos que fueron surgiendo dentro de cada grupo o categoría mayor. Primero se construyó una lista con los indicadores que sobre la misma categoría surgían de las respuestas de los jóvenes.

Luego se constituyeron, al interior de cada categoría, familias de indicadores agrupándolos por

afinidad. Por último se determinó la frecuencia con que los indicadores estaban presentes en el

discurso de todos los jóvenes entrevistados y se consignó también en qué contexto y con qué

particularidades aparecían. Esta segunda faceta del análisis, nos permitió sumar al análisis de los

casos el análisis del discurso en general.

 

5. LAS HIPÓTESIS

Nuestra hipótesis preliminar fue que en el universo de valores de los jóvenes de fines de la

década de los noventa, se encuentran ideales semejantes a los que constituyeron las utopías de los sesenta-setenta. Sin embargo, estos ideales serían vividos no como motor para el cambio, sino en el plano de la mera enunciación.

Se supuso también que esta característica tenía relación bien con la presencia en el

imaginario de los adolescentes de una idea de fatalidad o destino, bien con una percepción del

tiempo como solo presente, cualquiera de las dos circunstancias o ambas, condicionantes de su

imposibilidad de proyectar y reconocerse agentes de cambio.

Tal como lo adelantáramos, a los efectos de ilustrar de manera sencilla la presentación de

la Inducción Analítica motivo de este artículo, describiremos únicamente cómo fuimos trabajando

con una de las categorías enunciadas: utopía. Por eso cuando nos referimos a la hipótesis, hablamos sólo de la primera parte de ella.

Luego del primer caso, la hipótesis preliminar debió ser modificada, acerca de la presencia

de ideales utópicos, ya que de las características de la utopía solamente aparecía la condición de

igualdad natural entre los hombres, y no por ejemplo la búsqueda de las causas de los males de la

sociedad. Nuestra nueva hipótesis se confirmó con el caso 2 2, salvo respecto del enfoque del

discurso crítico, que en este caso fluctuaba entre los males y sus causas, resultando entonces esta

formulación:

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2 Para la mejor comprensión de la estrategia metodológica, nos referimos a los jóvenes según el orden cronológico en que

fueron entrevistados, orden que se significa con el número correspondiente.

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Revi sta Pi lquen • Sección Ciencias Sociales • Año VI • Nº 6, 2004

 

· En el universo de valores de los adolescentes no aparecen ideales utópicos en el sentido

de las utopías clásicas, ya que hay un enfoque incompleto de la sociedad, sus males no siempre se reconocen por las causas, sino en su apariencia inmediata, aunque sí se enuncia la igualdad como inherente a la naturaleza humana.

La aparente contradicción entre la ausencia de otras características de la utopía y la

presencia de la noción de igualdad natural entre los hombres, nos planteó la necesidad de buscar

casos negativos en uno u otro sentido de manera de ver si podíamos refutar una u otra parte de la

hipótesis.

El primero fue el caso 3, en el que apareció una actitud ambivalente sobre la igualdad o

jerarquía natural entre los hombres, mantuvo el análisis de la sociedad actual a partir de algunos de sus males o efectos, y acentuó la diferencia con los ideales utópicos ya que no se planteaba otra sociedad, sino solamente la reforma de algunos aspectos negativos de la actual.

Esta variante, se repetiría luego en los casos 5 al 9, resultando negativo sólo el 4, que

aportó novedades en cuanto a la formulación de la hipótesis, ya que enfocó su discurso crítico por

los efectos y mostró ambivalencia respecto de la igualdad entre los hombres pero, aunque

incompleta, hizo una propuesta de otra sociedad.

En este momento del proceso, enunciábamos nuestra hipótesis así:

· En el universo de valores de los adolescentes no aparecen ideales utópicos en el sentido

de las utopías clásicas, ya que solamente en algunos casos hay un enfoque aunque incompleto de

otra sociedad [c 1, 2], sus males no siempre se reconocen por las causas, sino en su apariencia

inmediata, aunque en estos casos sí se enuncia la igualdad como inherente a la naturaleza humana.

En otros casos [3, 4, 5, 6, 7, 8, 9], en lugar de afirmar la igualdad entre los hombres, los sujetos se

manifiestan ambivalentes fluctuando entre esa idea y la de una jerarquía natural entre los hombres.

En todos estos casos, respecto de los males de la sociedad, no aparece una búsqueda de sus causas sino solamente propuestas de reforma.

En este punto, salvo por los dos primeros casos que, aunque incompleto, presentaban un

enfoque de otra sociedad y la aceptación de la igualdad entre los hombres, conjeturábamos que la

utopía en términos de nuestra definición, no se encontraba presente en el universo de valores de

estos adolescentes. Pero debimos redefinir nuestra hipótesis con el caso 10, incorporando las

siguientes premisas:

· En algún caso, [10] se presentan las características de lo que definimos utopía: la

sociedad es concebida como un todo orgánico; el análisis de los males de la sociedad actual se

realiza desde lo que se estima son sus causas; se considera que la igualdad es consustancial a la

naturaleza humana y hay una descripción completa de otra sociedad posible, distinta de la actual

en su forma.

Los siguientes casos [11, 12, 13 y 14] quedaron comprendidos en la hipótesis tal como

veníamos formulándola antes del caso 10, pero nuevamente fue necesaria una reformulación con el caso 15, confirmada por el 16, ya que fueron los primeros que expresaron de manera inequívoca

como natural la existencia de jerarquías entre los hombres, y que la desigualdad y otros males de

la sociedad no pueden anularse de ningún modo, sino solamente aplicar sobre quienes los padecen algún tipo de paliativo.

Los restantes casos desde el 17 hasta el caso 30, quedaron comprendidos en la nueva

formulación completa de la hipótesis que entonces fue la siguiente:

· En algunos casos, [10, 18, 20] en el universo de valores de los adolescentes, se presentan

las características de lo que definimos como utopía: la sociedad es concebida como un todo

orgánico; el análisis de los males de la sociedad actual se realiza desde lo que se estima son sus

causas; se considera que la igualdad es consustancial a la naturaleza humana y se considera la

posibilidad de otra sociedad, distinta de la actual en su forma.

· Hay otros casos [1, 2, 14, 25, 26, 30] en que no aparecen ideales utópicos en el sentido de

las utopías clásicas, pero hay un enfoque global aunque incompleto de la sociedad, sus males no

siempre se reconocen por las causas, sino en su apariencia inmediata, aunque en estos casos sí se enuncia la igualdad como inherente a la naturaleza humana.

 

• Raquel Borobia •

 

· En otros casos [3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 11, 12, 13, 17, 19, 21, 22, 24, 27, 28, 29], en lugar de

afirmar la igualdad entre los hombres los sujetos se manifiestan ambivalentes, fluctuando entre

aquella idea y la idea de una jerarquía natural entre los seres humanos. En todos estos casos,

respecto de los males de la sociedad, no se manifiesta una búsqueda de sus causas sino propuestas de reforma, aunque con cierta ambivalencia en algún caso [13 y 24]

· Por último, se presentan también casos [15, 16, 23] en los que no hay ideales en el sentido

de lo que hemos definido característico de lo utópico. Los sujetos proponen reformas parciales en la realidad social para aliviar a los que sufren sus males y que las diferencias entre los hombres, que consideran naturales, no sean tan marcadas.

 

 

OBRAS CITADAS

Becker, Howard S. Outsiders. Studies in Sociology of Deviance. Toronto: A Free Press Paperback The

Macmillan Company, 1963. (Cit. en Forni, 1992)

Becker, Howard S. Los extraños. Sociología de la desviación. Buenos Aires: Tiempo Contemporáneo,

1971.

Borobia, Raquel. “Adolescencia y utopía en los noventa. Análisis sobre una muestra de estudiantes

de la comarca Viedma - Carmen de Patagones.” Tesis de Maestría. Dir. Floreal Forni. Paraná:

Universidad Nacional de Entre Ríos. Postgrado en Metodología de la Investigación Científica, 2002.

“Resignificación de la utopía” En: Revista Pilquen. Año VI, volumen 5, pp.152-156.

Viedma: Centro Regional Zona Atlántica Universidad Nacional del Comahue, 2003.

Cerutti Guldberg, Horacio. "Teoría de la utopía?" En: Utopía y nuestra América. Coord. Cerutti

Gulberg, Horacio y Oscar Agüero. Quito: Ediciones Abya-Yala, 1996.

Cressey, Donald R. "Criminal violations of financial trust", En: American Sociological Review, 1950,

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Denzin, Norman K. The research Act a theoretical introduction to sociological methode. New York:

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Forni, Floreal, et al. Métodos cualitativos II. La práctica de la investigación. Buenos Aires: Centro

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Goetz, J.P. y Le Compte, M.D. Etnografía y diseño cualitativo en investigación educativa. Madrid:

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(Cit. en Forni, 1992)

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Valles, Miguel S. Técnicas cualitativas de investigación social. Madrid: Síntesis, 2000.

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